Uno de los colores con los que me resulta más fácil trabajar es el naranja. Es un color que tiene todo: ofrece calidez y, al mismo tiempo, es alegre y animado. No estoy cerrado a otras tonalidades, pero el naranja consigue un efecto que pocos colores tienen.
En este collage he utilizado cartulina pintada —más bien manchada— con acrílico y recortes de fotografías tomadas e impresas por mí. El collage, propiamente, mide unos 15x15 cm, pero está pegado a un cartón de color natural de 30x30 cm, que hace resaltar la composición.