Así es mi obra

Mi nombre es Alfonso y soy un artista visual cuyo trabajo gira en torno al collage hecho a mano. Cada pieza que creo es el resultado de un proceso manual y deliberado: recortar, componer, pegar, pintar. Procuro que los materiales —que separadamente no dicen gran cosa— dialoguen entre sí para construir algo nuevo.

Los materiales como lenguaje

Mis obras están construidas sobre cartón, cartulina y pintura acrílica. A eso le sumo recortes fotográficos —imágenes extraídas de revistas, libros, publicaciones o directamente tomadas por mí— que funcionan como fragmentos de memoria colectiva. En algunas piezas aparece también el acetato, que añade transparencia y profundidad, o las grapas, que dejan visible la estructura, el andamiaje de la obra.

No escondo el proceso. Al contrario: los materiales hablan por sí mismos.

El formato

Mis obras son de tamaño contenido, pensadas para vivir cerca de quien las tiene: en una estantería, sobre una mesa, colgadas en una pared. No son obras que impongan; son obras que acompañan.

Algunas llegan enmarcadas con cristal, listas para colgar. Otras se entregan sin marco, para que cada persona decida cómo integrarlas en su espacio.

¿Por qué collage?

Porque el collage es, en esencia, una práctica de reutilización y resignificación. Tomar algo que ya existía y darle un nuevo contexto es, para mí, una forma de entender el mundo. Nada surge de la nada; todo viene de algún sitio.

Y porque me gusta trabajar con las manos. El collage me obliga a estar presente, a tomar decisiones físicas, a equivocarme y corregir sobre el papel.